23/10/2017
Entrevista

«Estamos en un momento de resistencia ante el avance de las religiones»

Entrevista a Francisco Delgado, presidente de Europa Laica

Juan Luis Gallego - 14/10/2016 - Número 55
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«Estamos en un momento de resistencia ante el avance de las religiones»
Chus Marchador
En pocos países de nuestro entorno, quizás Grecia, en menor medida Italia y Portugal, la Iglesia católica cuenta con los privilegios que tiene en España: financiación estatal a través de la recaudación del IRPF, exenciones fiscales millonarias, presencia en las aulas y en las instituciones y una capacidad incuestionable de condicionar la vida pública. Esa es la realidad que combate la asociación Europa Laica con Francisco Delgado, su presidente, a la cabeza. En 1977, Delgado formó parte de las primeras Cortes Constituyentes como diputado del PSOE, partido que abandonó en 1999 cansado de “tanto caciquismo, hipocresía y deriva conservadora”. Europa Laica se constituyó en 2001 y en 2007 inició su activismo “por el desarrollo pleno de la libertad de conciencia”.

¿Cuáles son las demandas básicas de Europa Laica?
Las inmediatas. Por un lado, los acuerdos con la Santa Sede de 1979 y el Concordato de 1953, que hay que denunciar desde un punto de vista legal y anular desde un punto de vista político. No se puede sostener ese tipo de relaciones con un denominado Estado-ficción que intervenga e interfiera en las leyes españolas, desde el Ejército hasta la economía. Por otro lado, aunque derivado de esto, en la enseñanza: hay que sacar la religión del ámbito escolar. No puede haber catecismo de ninguna religión en el ámbito escolar. También hay que revisar los conciertos educativos. Que el Estado ayude a colegios privados es un tema a estudiar, pero no se puede permitir que financie a colegios dogmáticos. Quien quiera un colegio dogmático, que se lo pague. Y luego está el tema económico: la financiación de la Iglesia católica vía IRPF es una barbaridad manifiesta; las exenciones tributarias enormes tienen también que terminar.

 “Laicismo y democracia son sinónimos. En un Estado, cuanto más laico es, hay más justicia social y más democracia”

 Europa Laica siempre da una cifra de a cuánto asciende la financiación de la Iglesia por parte del Estado. ¿De dónde sale?
Tomando como base un trabajo periodístico que se hizo en su día, lo que hacemos desde hace siete años es profundizar en él con los datos de la memoria económica que edita la Iglesia todos los años, los presupuestos de los distintos ministerios, la enseñanza, el profesorado de religión, el patrimonio, el dinero que comunidades, diputaciones y ayuntamientos ceden a la Iglesia católica para reparación o mantenimiento, el IBI que dejan de pagar… Y así calculamos que el Estado deja de recaudar o paga directamente a la Iglesia más de 10.000 millones de euros. Eso lo que le cuesta al Estado español.
 
¿Cree que estas demandas de Europa Laica son mayoritarias? Podría parecer que hay cierta benevolencia en la sociedad, que esos privilegios no generan rechazo.
Esto es sociológicamente explicable. Cuando era jovencito, me obligaban a ir a misa, a tomar la comunión, a bautizar a mi hijo para que le dieran escuela en Barcelona… Hoy a las generaciones jóvenes no les obligan, y por lo tanto la sensibilidad social ha caído bastante. Pero la sociedad española está bastante secularizada. Como consecuencia de la doctrina religiosa en España no se habla de la eutanasia, y el 82% de la población está de acuerdo en que se abra el debate. Por el ámbito religioso solo se casa una pareja de cada tres, los bautizos han bajado casi al 50%, los que cumplen con la misa y la liturgia religiosa católica no pasan del 20%. Otra cosa es que, cuando se le pregunta, la gente se sienta cultural e históricamente católica; pero si le preguntas a los menores de 40 años, la cifra baja al 45%, según el CIS. La sociedad está muy secularizada, pero como tampoco le genera demasiados problemas, a la gente como que le da igual.
 
Quizás sea ese el reto del movimiento laicista, convencer de que esto tiene influencia directa en la democracia y en los derechos.
Claro, laicismo y democracia son sinónimos. Un Estado cuanto más laico es, más democrático, hay más justicia social… Pero en este momento, Europa Laica y otras organizaciones laicistas a nivel internacional estamos en un momento de cierta resistencia. Es decir, no estamos avanzando demasiado porque las religiones, en el ámbito internacional, y no hablo solo de las de origen cristiano, sino también y sobre todo las abrahámicas, están tomando muchísima fuerza, intentando controlar gobiernos, confesionalizar estados, modificar constituciones, como la de México o la de Uruguay... Estamos en un momento de resistencia ante un avance brutal de las religiones que intentan controlar con sus dogmas particulares los estados.

 “El Estado deja de recaudar o paga directamente a la Iglesia más de 10.000 millones de euros”

Cómo valora la posición de los partidos políticos respecto al laicismo.
Hasta hace un año éramos muy optimistas porque cierta izquierda, como IU, Podemos, la CUP y una parte importante del PSOE, estaba en la línea de hacer ciertos avances. E incluso el PP entendía que en determinadas cuestiones, como el tema del IRPF o la educación, había que dar ciertos pasos, al menos eso te decían en los despachos. Ahora, el tema de la laicidad lo tienen bastante aparcado. Pero en el ámbito municipal estamos intentando propiciar una red de municipios por un Estado laico y ya contamos con 15 municipios grandes, de más de 50.000 habitantes, que han aprobado en pleno adherirse. Puede ser una vía para hacer pedagogía laica en los ámbitos locales.
 
¿Todavía hay cálculo electoral en los partidos a la hora de posicionarse?
Hasta hace unos años, sí. En la actualidad, ninguna medida que se tome para restar privilegios a la Iglesia católica va a restar votos a ningún partido. Y ellos ya lo saben. Queda la gran cuestión del PSOE, en el que conviven dos almas desde hace décadas, el alma más laica, representada hasta ahora por gente como Pedro Sánchez y Patxi López, y la procatólica, el sur, con Susana Díaz, que no quiere que el partido avance en esa cuestión.
 
En aras de la transparencia, ¿cómo se financia Europa Laica?
Única y exclusivamente con las cuotas de nuestros socios y socias, actualmente unos 1.500. Por estatutos, está prohibido pedir subvenciones públicas y no se admiten privadas. Solo ciertas ayudas pequeñas, de algún socio que quiera colaborar y hasta un cierto límite, para evitar cualquier tipo de dependencia. Y los cargos de la organización se ejercen de forma altruista, ninguna persona cobra por ello.