23/4/2019
FDL 2016

De encuentros y reencuentros

Marcelín, el libro de Sempé recientemente reeditado, es un emotivo canto a la amistad

AHORA / Zita Arenillas - 27/05/2016 - Número 35
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Intenté trabajar para un banco, para la Policía, incluso para la Seguridad Social, pero todo el mundo me rechazaba. Escogí el dibujo porque, bueno, algo tenía que hacer, y había agotado todas mis opciones”, dijo Sempé en una entrevista a The Guardian en 2001. Sin embargo, su firma goza de reconocimiento mundial y ha aparecido en diversas portadas de The New Yorker (la primera vez, en 1978).  

Sempé nació en Burdeos en 1932. En 1955, cuando ya vivía en París después de haber estado en el Ejército (falsificó su fecha de nacimiento para que le admitieran, porque allí tendría trabajo y cama), conoció a René Goscinny. Los dos son los artífices de El pequeño Nicolás, la serie de literatura infantil traducida a más de 40 idiomas. “Fue mi primer amigo parisino, por no decir que fue mi primer amigo”, dijo Sempé sobre el creador de Astérix. Y precisamente la amistad es el tema central de Marcelín, el libro que el ilustrador francés publicó en 1969 y que Blackie Books ha reeditado.  

El característico y elegante trazo de Sempé cuenta la historia de  Marcelín Cerezo, un niño con una curiosa enfermedad: se sonroja todo el rato, sin motivo aparente (y no lo hace en situaciones en las que los demás sí lo harían). Esta peculiaridad le hace volverse solitario, hasta que un día conoce a su vecino, Renato Piqueras, un niño con otra curiosa enfermedad: estornuda sin parar (y nunca se resfría).

Se hacen amigos inseparables, unidos por sus respectivas peculiaridades. Hasta que la familia Piqueras se muda mientras los Cerezo están de vacaciones. Probablemente, Marcelín no le perdone nunca a sus padres que perdieran la carta que Renato le deja, dándole su nueva dirección.

Ni los gemelos Mañoso, adictos al bricolaje, ni los hermanos Herculano, grandes deportistas, ni el despistado Rogelio Babiano logran suplir la ausencia de su auténtico amigo. Pero el azar es caprichoso, y muchos años después, siendo ya adultos, vuelven a encontrarse. Y, como antes, “podían estar sin hacer nada, hablando o sin decir nada, porque jamás se aburrían juntos”.

Marcelín
Marcelín
Sempé
Traducción de Miguel Azaola  Blackie Books,
Barcelona, 2016,
126 págs.