12/12/2019
En palabras

El firme deseo de viajar

A bordo de 20 vuelos chárter, 70 autobuses y 4 trenes de alta velocidad, más de 2.500 empleados de la empresa china Tiens visitaron España el pasado mes de mayo invitados por su jefe, el empresario Li Jinyuan, quien pagó los cerca de siete millones de euros en que se estimó la factura. Un año antes, el propio Jinyuan había costeado las vacaciones en Francia de 6.400 trabajadores mientras otra compañía, Infinitus China, hacía lo propio en Tailandia con 12.700 empleados corporativos. Más allá del carácter anecdótico y de su utilidad como herramienta de marketing, estos viajes simbolizan el papel de China como principal impulsor del turismo de masas, un sector en expansión que genera 1 de cada 11 empleos en el mundo y aporta el 9,8% del PIB mundial, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés).

El turismo ha experimentado una revolución en los últimos 65 años. Si en 1950 eran 50 millones los turistas en el extranjero, en 2015 fueron 1.186 millones quienes visitaron un destino internacional. Según las últimas cifras difundidas por la Organización Mundial del Turismo (OMT), las llegadas de turistas internacionales aumentaron un 5% entre enero y abril de 2016 hasta alcanzar los 348 millones de viajeros. Entre mayo y agosto, coincidiendo con la temporada alta en Europa, que recibe más de la mitad del turismo internacional, se espera que otros 500 millones de turistas viajen al extranjero hasta superar los 1.200 millones de llegadas a final de año. A pesar de las crisis económicas, las tensiones geopolíticas y el empeoramiento de las condiciones de seguridad en algunos destinos, se estima que en 2016, y por séptimo año consecutivo, el sector obtenga un crecimiento superior al 4%.

El turismo genera 1 de cada 11 empleos en el mundo y aporta el 9,8% del PIB mundial, según  las cifras del WTTC

“Los resultados muestran un firme deseo de viajar y ese deseo sigue impulsando el crecimiento del turismo. La demanda en todas las regiones del mundo sigue siendo sólida, a pesar de los desafíos presentes, lo que demuestra que el turismo es un sector económico dinámico y resistente”, afirmó el Secretario General de la OMT, Taleb Rifai, tras la publicación hace unos días del último Barómetro del Turismo Mundial.

Los resultados de 2015 se vieron influidos por los tipos de cambio, los precios del petróleo y las crisis en muchos lugares del planeta, sostiene la OMT. El crecimiento de las llegadas de turistas internacionales en los destinos de las economías avanzadas (+5%) superó al de las economías emergentes (+4%), gracias sobre todo a los excelentes resultados de un continente europeo que se vio beneficiado por la depreciación del euro frente al dólar.

China, con una tasa de crecimiento del gasto turístico de dos dígitos durante la última década, lidera la vanguardia del turismo emisor mundial. Los 128 millones de chinos que viajaron al extranjero en 2015 gastaron 292.000 millones de dólares, un 23% del total. Estados Unidos, con 112.000 millones de gasto en 2015, ocupa la segunda posición, seguido de Alemania, Reino Unido y Francia. Rusia y Brasil, grandes animadores del mercado turístico en años anteriores, redujeron considerablemente su aportación afectados por las restricciones económicas en ambos países y por la depreciación del rublo y el real en relación con las principales divisas.

Los 128 millones de chinos que viajaron al extranjero en 2015 gastaron 292.000 millones de dólares

No obstante, advierte Rifai, “los trágicos sucesos de los últimos meses nos recuerdan que la seguridad sigue siendo un reto mayúsculo”. El aumento de la violencia ha perjudicado principalmente al norte de África, donde las llegadas descendieron un 8% el año pasado. “Nos enfrentamos a un déficit de tolerancia —sostiene Rifai—. El turismo une a las personas; abre nuestra mente y nuestro corazón.”

En 1929, la Asociación Británica de Viajes y Vacaciones ya era consciente de las propiedades pacificadoras del turismo al reunirse bajo el lema “Viajar por la paz”. Sin embargo, concluye el secratario general de la OMT, “para lograr la paz hay que proporcionar a la gente oportunidades para un futuro mejor; tenemos que crear puestos de trabajo y darles esperanza”.