18/8/2019
Entrevista

«Evitar el sufrimiento animal haría un mundo más justo»

Entrevista a Silvia Barquero, presidenta de PACMA, Partido Animalista

Juan Luis Gallego - 08/07/2016 - Número 41
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«Evitar el sufrimiento animal haría un mundo más justo»
PACMA
El Partido Animalista PACMA sacó casi 285.000 votos en las últimas elecciones generales. Con más o menos los mismos apoyos, el PNV consiguió cinco escaños, pero la formación que preside Silvia Barquero (madrileña de 42 años) se volvió a quedar fuera del Congreso (y del Senado, a pesar de recibir 1,2 millones de votos) en virtud de los no siempre comprensibles caprichos de la ley electoral. Se habían gastado 20.000 euros en la campaña. La entrada en las instituciones no parece ya un imposible. Cuando eso ocurra, la aprobación de una ley estatal de defensa de los animales será su prioridad.

¿El objetivo último es entrar en las instituciones?
Tenemos un objetivo que es el de obtener representación, pero nuestro objetivo principal es incluir en la agenda política la defensa de los derechos de los animales y, a través de ello, conseguir cambios legales que son muy necesarios en este país. Este ya los estamos cumpliendo, y la representación vendrá más pronto que tarde.

 “Hemos hecho el camino hasta incluir a los animales en nuestro círculo de consideración moral porque ya veíamos otra serie de injusticias”

Un tópico sobre vosotros: os preocupan mucho los animales, pero no tenéis soluciones para el paro o la desigualdad.
La realidad es que sí las tenemos. Nuestro programa electoral está basado en tres grandes bloques: la defensa de los animales, la defensa del medio ambiente y la justicia social. Y tenemos propuestas en economía, sanidad, educación, para fomentar el empleo, de igualdad de género y, en general, para conseguir un mundo más justo para todos. Hemos hecho el camino hasta incluir a los animales en nuestro círculo de consideración moral porque ya veíamos otra serie de injusticias, y consideramos también una injusticia el trato que se da a los animales. Por lo tanto, estamos preparados para obtener representación y tener una respuesta a todos los problemas que se debatan en el Parlamento.
 
PACMA ha logrado el 1,19% de los votos. Con la actual ley electoral, que exige un 3% para entrar en el reparto de escaños, parece imposible ese diputado.
Somos muy optimistas y confiamos en que en las próximas europeas, con circunscripción única, lograremos un eurodiputado. Pero nosotros vamos a trabajar por una reforma de la ley electoral porque creemos que es un fraude para la democracia el hecho de que partidos con los mismos votos que nosotros tengan cinco diputados y nosotros nos quedemos fuera. No solo es necesario eliminar la barrera del 3%, sino cambiar el modelo de circunscripción, que ahora favorece la representatividad de quien defiende los intereses de una región por encima de quien defiende un mundo más justo también para los animales.
 
¿Cuál sería la primera medida que llevaría PACMA al Congreso?
Es momento de que España tenga una ley estatal de protección animal que incluya a todos los animales, no solo perros y gatos, sino que incluya también la prohibición de festejos taurinos populares y corridas de toros, o de espectáculos con animales como circos o zoológicos. Todas las propuestas que llevamos en el programa electoral ya se han llevado adelante en otros países europeos.

 “Reivindicamos para los animales el derecho a la vida, el derecho a no sufrir y el derecho a vivir en libertad”

Pero el Código Penal ya contempla el maltrato animal como delito.
La modificación del artículo 337 del Código Penal, que entró en vigor hace un año, fue para nosotros una victoria a medias. El Ministerio de Justicia recogió nuestra propuesta de graduación de la pena en función del daño causado al animal, pero las penas siguen siendo insuficientes, como demuestra que ningún maltratador de animales haya ingresado en prisión. Consideramos que las leyes no tienen ese efecto disuasorio que haría que muchas personas se lo pensaran dos veces antes de matar a palos a su perro. También pedimos cambios en la legislación sobre sacrificio de animales en granjas industriales y mataderos. En nuestro país se permite la amputación a los cerditos de menos de siete días de testículos, rabo o colmillos sin ningún tipo de anestesia. Es terrible, pero la gente no sabe que, en la industria del huevo, por una cinta transportadora pasan pollitos como podían pasar tomates y los machos son descartados y enviados directamente a una trituradora. Es necesaria una revisión profunda de lo que estamos haciendo con los animales.

¿Por qué no fue posible la alianza con Unidos Podemos?
De la misma manera que no lo sería con ningún otro partido que no tenga un compromiso real en la defensa de los derechos de los animales. Y en esta campaña electoral hemos podido ver que ni la izquierda ni la derecha tienen interés alguno en avanzar en los derechos de los animales.
 
“La revolución será feminista o no será” es un lema que, desde ámbitos animalistas, se ha adaptado como “la revolución será animalista o no será.” ¿Hay excesos también en la defensa de los animales?
La gran revolución pendiente es la de los derechos de los animales, desde luego, y una nueva frontera que hay que derribar es la de la falta de consideración moral hacia los animales. La razón de nuestra defensa de los animales es que son alguien, y no algo. Y por tanto hay que otorgarles derechos en la medida en que tienen necesidades. No reivindicamos derechos para que los gorilas vayan a la universidad, sino tres derechos básicos y fundamentales: el derecho a la vida, el derecho a no sufrir y el derecho a vivir en libertad. Evitar el sufrimiento atroz de los animales haría de este mundo un lugar más justo para todos. Esa es la gran revolución pendiente, dejar de considerar a los animales como cosas.
 
¿Cómo se financia PACMA?
Tenemos 3.000 afiliados con una cuota de seis euros al mes y de eso es de lo que vivimos, de las cuotas y de donaciones anuales que recibimos. No recibimos ningún tipo de subvención pública, ni tenemos créditos bancarios. Nuestras cuentas son públicas. Con el crecimiento del partido, hemos tenido que asalariar a las personas que nos dedicamos al 100% a esto. Ahora mismo somos seis: una secretaria, una abogada, una contable, dos personas trabajando en prensa y comunicación y yo, que no cobro como presidenta, sino por labores administrativas que llevo en el partido.