15/10/2019
En palabras

La paz, un lujo para los privilegiados del mundo

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Vivir en paz, levantarse con la esperanza fundada de que ese día no sea el último, de no sufrir la guerra o de no tener que escapar de la violencia es un lujo cada vez más inaccesible para muchos millones de seres humanos. Lenta pero constantemente la paz mundial se deteriora, según el Índice Global de Paz de 2016, un informe elaborado desde hace 10 años por el centro de investigación Instituto para la Economía y la Paz, que evalúa 23 variables entre las que se incluyen el impacto del terrorismo, las guerras, la militarización de las sociedades y la inestabilidad política, entre otras fuentes potenciales de conflicto. La paz es un lujo tal que solo 10 países del mundo —de los 163 que incluye el informe—  pueden presumir de disfrutarla completamente. Sus nombres no son una sorpresa. Todos son países desarrollados, sin guerras y con bajos niveles de violencia. El primero es Islandia, seguido por Dinamarca, Austria, Nueva Zelanda, Portugal, República Checa, Suiza, Canadá, Japón, Eslovenia y Finlandia.  Aunque no forma parte de este grupo de remansos de paz, España se considera un país en general pacífico, en el puesto 25 de la lista.

En el otro extremo, en el furgón de los más peligrosos, figura en primer lugar Siria y, acto seguido, Sudán del Sur. Le sigue un elenco de estados fallidos víctimas de los rescoldos de guerras pasadas o presentes: Irak, Afganistán, Somalia, Yemen, República Centroafricana, Ucrania, Sudán y Libia. Excepto Ucrania y Libia, todos están en Oriente Próximo, Oriente Medio y África subsahariana.

La cifra de muertes por terrorismo contabilizadas desde 2008 ha aumentado en un 286%

Los conflictos en estos países han contribuido notablemente a hacer del mundo un lugar más peligroso, según el informe. El documento precisa que los niveles de paz se han deteriorado un 0,53%, una tendencia que confirma un descenso de la seguridad lento pero constante, que tiene varios responsables directos: estos conflictos y guerras en el norte de África y Oriente Próximo —especialmente en Siria—, la falta de soluciones para el drama de los refugiados y el impacto cada vez mayor del terrorismo.

“El número de refugiados y desplazados se ha elevado radicalmente durante la última década, duplicándose hasta alcanzar los 60 millones entre 2007 y 2016, el 1% de la población mundial. Nueve países tienen a más del 10% de su población desplazada, mientras que Somalia y Sudán del Sur alcanzan el 20%. En el caso de Siria, más del 60% de su población está refugiada o desplazada”, deplora el Índice de Paz Global.

El informe alerta sobre la desigualdad de la paz: 81 países han mejorado sus niveles, 79 han retrocedido

El terrorismo constituye a su vez una amenaza creciente. Así lo desvela el hecho de que este indicador haya sido uno de los que más ha empeorado este año. Un dato lo dice todo: si en 2015 solo cinco países debían lamentar la pérdida de más de 500 vidas en atentados terroristas, en el año en curso esa cifra se ha más que duplicado con 11 estados, con más de medio millar de víctimas. La cifra de muertes por terrorismo contabilizadas desde 2008 se ha incrementado en un 286%.

En total, el Índice de Paz Global muestra que en los últimos 12 meses, 81 países del mundo han mejorado sus niveles de paz mientras que en otros 79 esta ha retrocedido, en algunos casos de forma muy grave, lo que explica el deterioro global final. Lo más preocupante no es solo que la paz retroceda, sino que lo hace porque los países en los que reina la violencia profundizan su caída en el abismo, mientras que son los países ya pacíficos los que siguen progresando. Porque, dice el informe, también existe en el mundo una “desigualdad de la paz”.