22/9/2020
Política

Podemos presiona al PSOE con su consulta

Quiere utilizar a sus bases para forzar un gobierno de coalición o para echarles la culpa a los socialistas de unos nuevos comicios

AHORA / Jacobo Pedraza - 15/04/2016 - Número 29
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Podemos presiona al PSOE con su consulta
El equipo negociador de Podemos, encabezado por Iglesias. paco campos / efe
Una responsable de prensa de Podemos fue la encargada el jueves de la semana pasada de dar la cara ante la nube de redactores, cámaras y fotógrafos que aguardaba a Pablo Iglesias en el Congreso. Tras la reunión de los equipos negociadores de PSOE, Podemos y Ciudadanos había comparecido José Manuel Villegas (de la formación naranja), que en un tono más diplomático de lo habitual había constatado las diferencias con los morados. Después se esperaba a Iglesias, pero su anunciada rueda de prensa se suspendió hasta el día siguiente para enfado y desconcierto de los presentes. Apareció el viernes rodeado de la plana mayor de su grupo para anunciar la convocatoria de una consulta vinculante a las bases de Podemos (que termina este sábado), con dos preguntas a su juicio “muy claras”: “¿Quieres un Gobierno basado en el pacto Rivera-Sánchez?” y “¿Estás de acuerdo con la propuesta de Gobierno de Cambio que defiende Podemos-En Comú Podem-En Marea?”. La mesa de negociación a tres quedaba, por el momento, sentenciada.

Sin margen de negociación

“Nos dijeron que no a todo”, resumía Iglesias con semblante serio, en armonía con el del resto de los suyos. El líder de Podemos manifestó que los otros dos partidos solo estaban dispuestos a hacer “retoques” en su acuerdo previo, y que Ciudadanos no iba a permitir que Podemos entrase en el gobierno. Un desencuentro en el que el PSOE, según Iglesias, no se separó de la formación de Albert Rivera en ningún momento. Podemos salió de aquella reunión con la decepción de no haber encontrado margen para defender sus intereses (un gobierno de coalición) y con el enfado por el “inmovilismo” que observaron en sus interlocutores más de 100 días después de las elecciones.

Dirigentes podemitas creen que tras la consulta solo quedará la vía que Iglesias lleva meses defendiendo

De Ciudadanos se lo esperaban, pero no del PSOE, en el que los miembros negociadores de Podemos no observaron ningún tipo de concesión o voluntad de acuerdo. Así lo expresaba Iglesias: “El PSOE está secuestrado por Ciudadanos. Y Ciudadanos solo quiere un gobierno de Rivera presidido por Sánchez”.

El objetivo de la votación interna anunciada aquel viernes es doble. Por un lado, vincularse a la decisión que elijan las bases sirve para parecer libre de responsabilidad a la hora de ejecutarla. Está claro, y las preguntas formuladas van por ahí, que Pablo Iglesias defiende que las únicas alternativas son el gobierno de coalición con el PSOE o volver a las urnas. En el partido piensan que está claro que la consulta no le va a servir (ni es esa la intención, según miembros de la dirección) al secretario general para no parecer responsable de los movimientos que tomen. Especialmente, porque con casi absoluta probabilidad se va a hacer lo que él lleva meses postulando. Pero sí le sirve para legitimar su decisión en clave interna y acallar las voces que hablan de división (una división que ahora es más sutil entre los principales portavoces, Errejón incluido).

Por otro lado, la estrategia de Podemos es utilizar el resultado de la consulta, de la que se espera un apoyo contundente a favor de las tesis de Iglesias, para presionar a Pedro Sánchez. Tras la consulta solo quedará esa vía para el acuerdo, un gobierno a la valenciana. Es eso o intentar que el PP no vote en contra, algo que se antoja imposible y que los socialistas siempre han descartado. Podemos cree que Sánchez es quien menos desea repetir las elecciones. Piensan que su posición dentro del propio partido, con la permanente mirada crítica de los barones encabezados por Susana Díaz, quedará muy debilitada si no logra formar gobierno, con lo cual su única carta es llegar a presidente.

Contraataque socialista

El PSOE contraatacó al anuncio de la consulta en Podemos con una misiva firmada por el portavoz en el Congreso y del equipo de negociación, Antonio Hernando, en la que señalaban que los socialistas podrían haber admitido hasta un 70% de las 20 propuestas con las que Iglesias acudió a la reunión a tres bandas. Algo difícil de creer en Podemos por el escaso interés que observaron en ese encuentro y por la manifiesta incompatibilidad de algunas de esas medidas con las líneas rojas de Ciudadanos. Opinan, en cualquier caso, que todo lo que sea encontrar puntos de encuentro entre ellos y los socialistas les beneficia de cara a ganar la batalla por el relato de lo ocurrido.

Acuerdos en el Parlamento

Los tiempos parlamentarios le han dado a Podemos esta semana, en este sentido, otro argumento a favor de uno de sus planteamientos tácticos, haya o no elecciones: que el PSOE se entiende mejor con ellos que con Ciudadanos. El martes pasado la ley 25 de Emergencia Social presentada por Podemos superaba el primer escollo al admitirse en el Congreso su toma en consideración (lo cual quedará en nada si hay nuevas elecciones).

En Podemos piensan que Sánchez podría ceder porque es al que menos le interesa repetir las elecciones

Una vez más —ya ocurrió con la suspensión del calendario de aplicación de la LOMCE— el gráfico del hemiciclo dibujaba las luces verdes de Podemos, PSOE, ERC, Unidad Popular o Bildu, mientras el PP votaba en contra y Ciudadanos, con PNV y Democràcia i Llibertat, se abstenían. Otro caso de entendimiento, a pesar de las críticas, entre Podemos y PSOE mientras Ciudadanos se queda al margen. El mensaje es que con el PSOE se puede hablar, tanto que Errejón asumía el mismo martes negociar directamente sobre el programa socialista. Pero con el PSOE y Ciudadanos, sobre el acuerdo alcanzado entre ellos, ya no.

Todo depende de la participación

Jacobo Pedraza
Pablo Echenique, secretario de organización, presentó el martes los resultados de las primarias de Galicia, en las que la politóloga Carmen Santos se impuso a la oficialista Ángela Rodríguez y al anterior líder, Breogán Riobóo. Votaron 3.223 personas de un total de 20.576 militantes, solo un 15,7% del censo. Una participación baja que ha sido una constante en los procesos de consulta que Podemos ha llevado a cabo en los últimos meses. Se considera un caso exitoso las primarias de Euskadi, en las que votó el 21,5% del censo. Para evitar que la consulta sobre la negociación con el PSOE pierda legitimidad para presionar a Sánchez, Podemos quiere fomentar la participación. Las principales caras de la formación, con Echenique e Iglesias al frente, han llamado a votar durante la última semana y han organizado actos públicos en Barcelona, Zaragoza o Madrid. Podemos tiene cerca de 400.000 inscritos en toda España.