13/8/2020
En palabras

Vuelve el éxtasis, más potente y con nuevas técnicas de venta

AHORA / Noelia Sastre - 01/07/2016 - Número 40
  • A
  • a
¿Recuerdan aquellas imágenes de la “ruta del bakalao”, con miles de jóvenes amaneciendo en los aparcamientos de las discotecas levantinas? Eran los 90 y las drogas de diseño preocupaban en España. Los éxtasis costaban 5.000 pesetas, tenían nombres noventeros y sus efectos duraban toda la noche. Cuando la calidad de las pastillas bajó, cayó el consumo. Ahora las autoridades europeas alertan de un resurgimiento de la MDMA como estimulante preferido de los jóvenes. Las nuevas técnicas de producción y la oferta en internet proponen una diversidad de productos disponibles en polvo, cristales y pastillas con logotipos producidos bajo pedido y técnicas de marketing específicas. “Una estrategia con la que los productores mejoran la percepción de la droga tras un largo periodo de reducción del consumo por la mala calidad”, dice el informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA).

Si uno de cada 20 adultos en el mundo consumió al menos una droga en 2014, uno de cada cuatro europeos ha probado sustancias ilegales en algún momento de su vida. La primera cifra corresponde al Informe Mundial sobre Drogas de la ONU. La segunda, al del EMCDDA. La ONU habla de 250 millones de personas de entre 15 y 64 años en el planeta en un año. El EMCDDA, de 88 millones de europeos adultos a lo largo de su vida. Y aunque hay muchas diferencias si se toma como referencia todo el mundo o solo la UE, también hay algunas similitudes. Por ejemplo, que los hombres consumen más que las mujeres y que el cannabis sigue siendo la droga más utilizada (su prevalencia es cinco veces superior a la de otras sustancias). Entre las diferencias, además del regreso de la MDMA en Europa destacan la dificultad de sacar adelante iniciativas de interceptación porque la producción de cannabis, drogas sintéticas, opioides y sustancias psicotrópicas tiene lugar en el propio continente o la relación cada vez más compleja entre la heroína y los opioides sintéticos, acompañada de un aumento de las muertes.

El consumo de cocaína es mayor en Europa occidental, mientras que en el este prefieren las anfetaminas

A nivel mundial preocupa el consumo de cocaína en América del Sur o de heroína y medicamentos opioides en EE.UU. En ese país este incremento es un serio problema de salud pública, con muertes tan mediáticas como la de Michael Jackson, que falleció por una sobredosis del calmante propofol, o la de Prince, muerto por sobredosis de fentanilo, un opiáceo sintético 50 veces más potente que la heroína y 100 más que la morfina, con un efecto inmediato aunque también letal. “Dada la epidemia en EE.UU., conviene mejorar la vigilancia”, dice el EMCDDA.

Otro dolor de cabeza para las autoridades europeas es el tratamiento adecuado para los consumidores de heroína de edad más avanzada. O la tendencia ascendente del cannabis y las drogas estimulantes. La oferta en el mercado europeo es alta y está aumentando la pureza o potencia de la mayoría de las sustancias ilegales. Las drogas se consumen con mayor frecuencia. Y el mercado es más complejo. “Europa necesita revisar su política sobre drogas para adaptarla al nuevo escenario”, concluye el informe. La cocaína también resiste. Igual que sus precios. Su consumo es mayor en Europa occidental, mientras que en el este prefieren las anfetaminas. En cuanto al cannabis, el rey de las drogas, su producción en la UE se ha convertido en una gran fuente de ingresos para la delincuencia organizada y en un desafío para la policía. Los delitos relacionados con esta sustancia suponen tres cuartas partes de los relacionados con drogas.

El mercado minorista de drogas ilegales en la UE movió al menos 24.300 millones euros en 2013

Se calcula que el 1% de los adultos europeos consume cannabis a diario, cada vez más potente. Por último, el dinero. “Una estimación conservadora valoraba el mercado minorista de drogas ilegales en la UE en 24.300 millones euros en 2013”, apunta el informe. El cannabis vuelve a llevarse la mayor parte: 9.300 millones y 38% del mercado. Le siguen la heroína (6.800 millones y 28%), la cocaína (5.700 millones y 24%), las anfetaminas (1.800 millones y 8%) y la MDMA (700 millones y 3%).