23/8/2019
Política

La economía marca las diferencias

La fiscalidad, el empleo, el Salario Mínimo o las pensiones centran la oferta y las divergencias de los partidos

  • A
  • a
La economía marca las diferencias
Una oficina de la Agencia Tributaria en Madrid. Ángel Díaz / EFE
Las propuestas de los partidos para el 26-J se centran en la política laboral, social y fiscal, condicionada esta última a cumplir las metas de déficit y deuda comprometidas con la Unión Europea. Todos defienden reducir el déficit, en algún caso flexibilizando los plazos, pero ninguno habla de recortes. Las urnas vuelven a abrirse cuando no solo el margen de la política económica se ha ido reduciendo, sino cuando la volatilidad  es mayor que nunca.

Ya no existen ni la moneda ni la política monetaria propia y la actual etapa de crecimiento depende, en parte, de factores sobre los que el gobierno no decide: el dinero y el crudo, por ejemplo. Los dos son decisivos para el crecimiento y, por tanto, para el empleo y la recaudación. Lo anterior sirve para el coste de refinanciar la deuda pública. ¿Cuánto se hubiera disparado la prima de riesgo española tras saberse hace un mes el fuerte desvío del déficit hasta el 5%, de no ser por las compras masivas de deuda del BCE, que tiran para abajo la rentabilidad de los títulos?

Para estas elecciones, los impuestos, el empleo, la renta mínima y las ayudas sociales sustentan las ofertas económicas de los partidos. Hay más asuntos, pero estos, junto a las pensiones, enmarcan sus principales propuestas. Estas son algunas.

Impuestos 

Uno de los asuntos que más marca la diferencia en los programas. Todos critican la amnistía fiscal del PP (regularización, según el Gobierno). Los socialistas pretenden recaudar más con una reforma fiscal progresiva sin que paguen más las rentas medias y bajas y sí los grandes patrimonios. Plantean ingresar más con una tributación mínima del 15% para los beneficios de las grandes empresas. Hoy el tipo efectivo del Impuesto de Sociedades ronda el 6% para muchas grandes empresas gracias a las numerosas deducciones, que los socialistas plantean revisar. El PSOE quiere un mínimo estatal para el Impuesto de Sucesiones y el de Patrimonio y rebajar el IVA cultural.

Todos los partidos, salvo el PP, plantean cambios en la política fiscal para que las grandes empresas paguen más

 Unidos Podemos también quiere reducir el IVA cultural. Defiende rebajar el que grava suministros como el gas o la electricidad. Respecto al Patrimonio, quiere que tribute a partir de 400.000 euros —excluida la vivienda habitual— frente a los 700.000 de hoy y subir la tributación de los sueldos superiores a 60.000 euros al año hasta un máximo del 55% frente al 47% de hoy para el tramo estatal. Sobre el Impuesto de Sociedades, plantea situarlo entre el 25% y el 30%, según se distribuyan o se reinviertan los beneficios.

 El PP asegura que el crecimiento económico y del empleo hacen posible seguir bajando impuestos. Saca pecho con la rebaja del IRPF y del Impuesto de Sociedades que aprobó en 2015. Respecto al IRPF asegura que ha bajado la carga fiscal media un 14,6%. En Sociedades, el descenso del tipo general (nominal antes de las deducciones) ha sido del 30% al 25%, con posibilidad de bajar hasta el 20% para las pequeñas y medianas empresas.

Ciudadanos quiere bajar el IRPF situando la horquilla fiscal entre el 18% y el 43,5%. Pero avisa de que no lo podrá hacer hasta que se cumpla el objetivo de reducir el déficit por debajo del 3% a partir de 2018. Plantea reformar el Impuesto de Sociedades eliminando deducciones para impedir que las grandes empresas tributen poco. Y en el Impuesto de Sucesiones, fijar mínimos y máximos estatales para que solo paguen las herencias millonarias. Una novedad respecto a otras campañas: PSOE y Unidos Podemos quieren introducir el Impuesto a las Transacciones Financieras al hilo de la corriente sustentada en la célebre tasa Tobin en los 70.

Autónomos

Las propuestas son abundantes y algunas coincidentes. Van desde que no paguen cuota quienes ganan menos del Salario Mínimo y si están por encima que lo hagan en función de los beneficios (Ciudadanos) hasta cambiar la cuota de mensual a trimestral para adaptar las cotizaciones al flujo de sus ingresos (PSOE). Unidos Podemos defiende cuotas progresivas en función del rendimiento neto para los que facturen por encima del salario mínimo. El PP saca pecho diciendo que ha reducido las retenciones de los autónomos y plantea flexibilizar los aplazamientos de cuotas y dar más capacidad para elegir las cotizaciones.

Mercado laboral

 Empleo y derechos laborales. La reforma laboral del PP, que abarató el coste del despido por dos vías, reduciendo las indemnizaciones y ampliando los motivos del despido con causa (más barato), concita las críticas de Unidos Podemos y del PSOE, que quieren derogar esa ley.

Los socialistas potenciarán la negociación colectiva para que no se pierdan derechos laborales y se recuperen los perdidos. Prohibirán cubrir empleos fijos con temporales. Estos últimos durarían como máximo un año, salvo que se alarguen hasta dos en la negociación colectiva. Las empresas que abusen de la temporalidad pagarán por el sobrecoste que generan en desempleo, dice el PSOE.

La coalición Unidos Podemos pretende dificultar las causas del despido debido a causas económicas, organizativas o técnicas para impedir que muchas bajas laborales se hagan por esta vía a menor coste para las empresas. La coalición también quiere revertir el abaratamiento del coste despido aprobado en 2012.

 El PP quiere mantener su reforma y ve alcanzable crear dos millones de empleos hasta 2020. Defiende la flexibilidad laboral para evitar que el despido sea el primer recurso cuando llega una crisis. Sigue defendiendo la tarifa plana a la Seguridad Social para incentivar el empleo fijo, acompañada ahora de un mínimo exento de 500 euros por cuatro años para el empleo fijo.

 Ciudadanos mantiene su propuesta de contrato único (indefinido) como arma contra la precariedad, que no afectaría a los actuales indefinidos. La indemnización por despido crecería con la antigüedad, aunque algunos expertos han estimado que en los primeros años podría ser menor que ahora. Une a esta propuesta bonificar las cuotas a la Seguridad Social por los contratos fijos.

Renta mínima

Concebida para combatir la pobreza o los salarios bajos, se ha ido abriendo paso en la izquierda. Figura de distintas formas en los programas.

PSOE y Unidos Podemos proponen subir entre un 40% y un 50% el Salario Mínimo, de 655 euros a 900 ó 950

Unidos Podemos quiere dar una renta complementaria a quienes ganan menos, que partiría de 600 euros e iría subiendo según el tamaño de la familia. Ciudadanos también defiende un complemento salarial para quienes menos ganan, cuya cuantía variaría según los ingresos y los hijos. Los socialistas plantean elevar las ayudas por hijos y otorgar un ingreso mínimo vital que calculan podría llegar a 730.000 familias con recursos limitados.

La cuestión del Salario Mínimo también ha cogido fuerza en los programas no solo en Europa sino igualmente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Casi estancado en los últimos años, la izquierda hace un emblema de la subida del Salario Mínimo, hoy de 655 euros al mes.

El PSOE, que lo subió más de un 30% en la primera legislatura de la presidencia de Zapatero, dice que al final de la próxima legislatura debería llegar “al 60% del salario medio neto”, como dice la Carta Social Europea, cercano a los 900 euros. Unidos Podemos propone que suba a 800 euros por 14 pagas en 2018 y a 950 en 2020.

Pensiones

 Con un déficit de 13.000 millones el último año, todos defienden reforzar las pensiones con nuevos ingresos del Presupuesto del Estado (ver "Pensiones: cómo tapar el agujero", en el número 36 de AHORA). La diferencia es que mientras Ciudadanos y PP no se plantean hacerlo con subidas de impuestos, el PSOE propone crear un gravamen a las grandes fortunas destinado a las pensiones y Unidos Podemos se inclina por estudiar subidas en los actuales tributos sin crear uno nuevo.