27/6/2019
Fotografía

Lee Miller, fotógrafa de la belleza en la barbarie

Una muestra en el IWM de Londres rescata las imágenes que la estadounidense tomó durante la Segunda Guerra Mundial

  • A
  • a
Lee Miller, fotógrafa de la belleza en la barbarie
Lee Miller en la bañera de Hitler, en el apartamento del Führer, Múnich, Alemania, 1945. Lee Miller con David E. Scherman. Lee Miller Archives.
El mismo día que Adolf Hitler se suicidó en su búnker de Berlín, la reportera de guerra Lee Miller se limpiaba el fango en la que fuera la bañera del dictador. Fue su espíritu temerario el que la llevó al frente. A los 37 años Elisabeth Miller (Poughkeepsie, Nueva York,  1907 - Chiddingly, East Sussex, 1977) pudo ser por fin lo que siempre quiso ser: fotógrafa. Dejó atrás sus trabajos como modelo para Vogue y sus posados para Man Ray para dedicarse a una profesión de la que sería uno de los referentes del siglo XX. Hasta el próximo 24 de abril puede visitarse en el Imperial War Museum de Londres la exposición A Woman’s War, que muestra la vida de las mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. Reúne 150 fotografías, algunas de ellas inéditas divididas en secciones: mujeres antes de la Segunda Guerra Mundial, durante la guerra en Reino Unido, en Europa y durante la posguerra.

La obra de Miller (unos 60.000 negativos, fotos y manuscritos) permanecía olvidada en el desván de su casa del sur de Inglaterra hasta que su hijo dio con ellas. Además de las imágenes, hay una grabación de la voz de Miller hablando brevemente de su experiencia en los campos de Dachau y Buchenwald.

Miller llegó al campo de concentración de Dachau junto a David Scherman, fotógrafo de la revista Life y amante de Miller, para documentar la barbarie el 30 de abril de 1945, un día después de la liberación.

Las crónicas fotográficas que publicó desde el inicio de la guerra en Vogue le valieron una licencia como corresponsal del ejército estadounidense. En Dachau presenciaron cómo se amontonaban los cadáveres esqueléticos junto a las vías del tren; vieron a los guardas que seguían custodiando el campo y a las mujeres que intentaban sobrevivir a sus últimas horas de tortura.  En las imágenes que tomó de aquel día pueden verse testigos sorprendidos ante la presencia de una fotógrafa. Carolyn Burke, biógrafa de Lee Miller, explica que fueron acosados por los supervivientes hasta su partida.
Miller llegó a Dachau para documentar la barbarie el 30 de abril de 1945, un día después de la liberación

Después de pasar por Dachau, Miller y Scherman fueron directos al número 16 de la Prinzregentenplatz, donde Hitler había vivido desde los años 20. Hacía semanas que Miller no se bañaba y su amante le tomó una fotografía que ha dado la vuelta al mundo. Miller quería que el barro que sus botas dejaron en la alfombra del dictador fuera un símbolo de la suciedad con la que el nazismo había cubierto Europa.

La guerra supuso un reto para Miller. La capturó en composiciones artísticas precisas y bellas. Recorrió toda Europa fotografiando la vida de las mujeres: Francia, Hungría, Polonia, Luxemburgo. Fue capaz de encontrar belleza hasta en los pequeños gestos de las oficiales desabrochándose los uniformes ante su atento objetivo.

Hilary Roberts, comisaria de la muestra, explica que “el proyecto comenzó hace algunos años en una conversación con Antony Penrose, el hijo de Miller. Nuestra sensación es que la gente conoce poco su trabajo de guerra, la mayoría tiene que ver con las experiencias de las mujeres. La idea nos vino intentando responder a una pregunta: ¿hace el género la diferencia? El género no afecta a las habilidades, pero puede entorpecer el acceso a su obra”.
A Woman's War
A Woman's War
Lee Miller
Comisariada por Hilary Roberts.
Hasta el 24 de abril en el Imperial War
Museum de Londres.