12/12/2019
Política

Todos presionan a Sánchez

Rajoy fía toda la responsabilidad de formar gobierno a la abstención de los socialistas en su investidura, pero el líder del PSOE insiste en el no y le reitera su recomendación de que busque apoyo entre sus afines ideológicos

AHORA / Rosa Paz - 05/08/2016 - Número 45
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Todos presionan a Sánchez
El líder del PSOE en una comparecencia de prensa en el Congresoballesteros / eFE

Todo sigue igual tras los encuentros de Rajoy con Sánchez y Rivera y no se vislumbra una investidura rápida

De los encuentros que ha mantenido esta semana el presidente del PP, Mariano Rajoy, con los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera, él salió sin los apoyos buscados y los dos convocados, con el temor de que el bloqueo político se prolongue ante la incapacidad del presidente en funciones de conseguir los votos suficientes para su reelección. Y mientras Rajoy amenazaba con unas terceras elecciones, Sánchez y Rivera compartían el miedo a que ese estancamiento desemboque en una “grave crisis institucional” o, incluso, “constitucional”. Pero cada uno de ellos reparte las responsabilidades de distinta manera. Mientras Sánchez atribuye a Rajoy la obligación de buscar los apoyos entre los partidos que le son más próximos ideológicamente y achaca la parálisis a la incapacidad del popular para lograrlo, Rivera —y, desde luego, el líder del PP— cargan toda la responsabilidad sobre Sánchez. Tampoco esto es nuevo, pero sí lo es la intensidad de la presión que soporta, que se va elevando a la enésima potencia.

De quién es la culpa

Porque ahora resulta que aunque el candidato del PP a la investidura siga sin plantear una negociación en serio sobre qué está dispuesto a ceder o a cambiar, no muestre talento alguno para convencer a Ciudadanos para que le dé el sí a su reelección —lo que facilitaría la abstención del PSOE— e incluso se resista a someterse a la confianza del Congreso si no tiene garantías de conseguirla, parece que la culpa de todo la tiene Sánchez y que los socialistas están obligados “por responsabilidad de Estado” a favorecer la investidura de Rajoy. Lo dice hasta el expresidente Felipe González y se lo reprochan Rajoy y Rivera, que en esto sí parecen estar de acuerdo.

La actitud del líder del PP no ayuda a que la postura del PSOE se modifique, pese a la grave división interna de los socialista, la urgencia de los presidentes autonómicos por salir de la asfixia económica y a que las presiones externas de bancos, sectores económicos o notables exdirigentes se multiplican.

Dirigentes socialistas señalan que Rajoy ni siquiera le entregó el martes a Sánchez un documento con los 125 puntos del acuerdo alcanzado en la pasada legislatura entre socialistas y Ciudadanos en los que el PP dice coincidir. Sí se lo dio el miércoles a Rivera. Pero esa ausencia de papeles libera al PSOE, a juicio de los consultados, de la obligación de sentarse a negociar.

Más cuando Rajoy, en su opinión, pretende no solo que le faciliten la investidura sino que le sostengan durante toda la legislatura apoyando aquellos asuntos “que a él le parecen esenciales”. Los presupuestos, por ejemplo, a los que se refiere como si fuera un asunto neutral cuando son la ley donde se plasman las prioridades políticas del gobierno y están, por tanto, cargados de ideología. El PP negocia con Ciudadanos esos presupuestos desde hace semanas, aunque no tiene garantizada la investidura, y podría conseguir también el apoyo del PNV, pese a las elecciones vascas del 25 de septiembre. No parece que vayan a contar con Convergència después de que se haya quedado sin grupo en el Congreso y en el Senado y vaya a perder 3 millones de euros en asignaciones.

El escollo, por tanto, sigue estando en cómo lograr los votos en el Congreso de los Diputados para reelegir a Rajoy. Los dirigentes socialistas que se mantienen en el no admiten que la única manera de desbloquear la situación es que el candidato a la investidura consiga el sí de los diputados de Rivera y se ponga con 169 o 170, si suma la de Coalición Canaria, porque en ese caso será difícil que ellos mantengan su actual negativa. “A ver quién es el guapo que evita un gobierno del PP si tiene 170 votos”, dijo el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y asumen en privado prácticamente todos.

Cargar con la responsabilidad

Si Ciudadanos da el sí al candidato del PP, los socialistas se podrían replantear su posición actual y abstenerse

Pero en eso nada parece haber cambiado desde el 26-J, porque Ciudadanos se resiste a dar el sí y le exige la abstención al PSOE. Ninguno de estos dos partidos quiere asumir en solitario la responsabilidad de mantener a Rajoy en La Moncloa. Los socialistas lo dicen en privado con claridad y parece que Sánchez se lo dijo al propio candidato popular el martes: “No puede ser que el PSOE cargue con toda la responsabilidad de hacer presidente a Rajoy”. Y precisan, para evitar confusiones, que si finalmente se abstienen no será para apoyarle durante la legislatura, dure lo que dure, sino que pasarán a liderar una oposición dura. Rajoy, sin embargo, se mantiene impasible a la espera de que con la amenaza de unas nuevas elecciones arrecie la presión sobre el PSOE y ese partido —“que es la alternativa al PP”, según recuerdan día tras día sus dirigentes— acabe por ceder.

Nadie se atreve a predecir cuánto tiempo va a mantener Rajoy el bloqueo sin ir a un Pleno de investidura que, al menos, ponga en marcha el plazo constitucional de dos meses para elegir presidente o repetir elecciones. Porque si no hay Pleno ni rechaza formalmente el encargo del rey se producirá una parálisis constitucional insostenible y una interinidad eterna. Hay analistas que no descartan que espere a las elecciones vascas del 25 de septiembre por si el PNV necesita ayuda para gobernar y cambia de actitud en Madrid. De ser así, el problema lo tendrá la presidenta del Congreso, Ana Pastor.

500 firmas más al “Manifiesto a los diputados”

AHORA SEMANAL

El exministro de UCD Jesús Sancho Rof y los veteranos políticos socialistas Luis Yáñez, Carmen Hermosín y Emilio Menéndez del Valle, además del catedrático Jorge Wagensberg, el notario y analista político Juan José López Burniol, la comisaria de arte María de Corral y el biológo José Ignacio Cabrera, son algunas de las personalidades —que rondan el medio millar— que han suscrito el “Manifiesto a los diputados electos”, publicado en AHORA el 22 de julio. En ese documento se solicita a los parlamentarios que eviten unas nuevas elecciones e invistan un nuevo gobierno que tenga el suficiente respaldo para impulsar la estabilidad económica, adoptar medidas sociales correctoras de las crecientes desigualdades y emprender una reforma constitucial que aborde, entre otras cuestiones, la articulación territorial. Se recuerda también a “todos los líderes y todos los partidos [...] que están obligados a realizar todos los esfuerzos y todos los sacrificios que fueren necesarios, incluso los más personales, para poner fin a esta improrrogable situación de sin gobierno”. El manifiesto se publicó con las firmas de los exministros socialistas Javier Solana, Joaquín Almunia, Mercedes Cabrera, José María Maravall, Tomás de la Quadra y César Antonio Molina, y de destacadas personalidades como Santos Juliá, Fernando Savater, Carlos Sebastián, Gabriel Elorriaga, Francesc de Carreras, Mercedes Montmany o Manuel Gutiérrez Aragón.