22/8/2019
FDL 2016

Dinero: una cuestión de confianza

El economista Felix Martin traza una historia del dinero en la que explica que la teoría convencional sobre su origen es completamente falsa

AHORA / Ramón González Férriz - 27/05/2016 - Número 35
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Dinero: una cuestión de confianza
La fundación del Banco de Inglaterra, en 1694. G.Harcourt / Rischgitz / Getty
Muchos pensadores, entre ellos Aristóteles y el fundador de la economía moderna, Adam Smith, creyeron durante siglos que el dinero era una invención surgida por las carencias inherentes al sistema de trueque. Según ellos, muchas sociedades antiguas habían comerciado intercambiando mercancías, pero este sistema era muy ineficiente porque requería necesariamente que ambas partes del intercambio tuvieran algo que la otra quisiera: quizá alguien necesitara una vaca pero no tuviera nada que el propietario de la vaca quisiera a cambio. Por eso, en algún momento, a alguien se le ocurrió crear una mercancía que todo el mundo deseara y que sirviera para intercambiarla por cualquier cosa. Era el dinero, que normalmente adoptaba la forma de monedas de materiales preciosos, como el oro o la plata, y que por ello tenía un valor en sí. Sin embargo, afirma Felix Martin en Dinero. Qué es, de dónde viene, cómo funciona, “por simple e intuitiva que pueda parecer, la teoría convencional del dinero tiene una pequeña pega: es falsa de principio a fin”.
 
El libro arranca con el caso de Yap, una isla del Pacífico cuya moneda era, aún a principios del siglo XX, el fei: grandes ruedas de piedra de hasta tres metros y medio de diámetro cuyo principal rasgo era que no cambiaban de manos en los intercambios comerciales, sino que servían para que se anotara en ellas el valor de la transacción, de una manera no muy distinta a como ahora muchas de nuestras transacciones no implican que el dinero circule físicamente, sino que son anotaciones electrónicas en una cuenta, simples representaciones contables.

Ejemplos de dinero sin dinero

Martin cuenta también cómo en la Ilíada y la Odisea no aparece en ningún momento el dinero. Por supuesto, en ambas obras se producen intercambios de mercancías, pero estos se producen por medio de los saqueos, los regalos o las ceremonias: es decir, sin trueque, pero también sin dinero. Con estas historias y muchas otras, Martin trata de explicar por qué el dinero no es en realidad una mercancía más con la sola peculiaridad de que es aceptada por todo el mundo —en parte, porque es emitida y está respaldada por el Estado—, sino que en realidad es otra cosa enteramente distinta. El dinero es una tecnología social cuya importancia no se basa en el valor que puedan tener pedazos de metal o los mucho más recientes trozos de papel firmados por un alto funcionario que da fe de su valor, sino en algo mucho más complejo: la confianza.

En la Ilíada y la Odisea no aparece en ningún momento el dinero: hay saqueos, regalos y ceremonias

Martin cuenta un ejemplo reciente: en 1970, los bancos irlandeses cerraron por la ruptura de las negociaciones entre la patronal y los representantes laborales sobre las condiciones de trabajo. El gobierno temió lo peor, una caída sin precedentes de la actividad. Sin embargo, eso no sucedió: los ciudadanos empezaron a utilizar billetes emitidos por sí mismos, una hoja de papel que decía de su puño y letra que reconocían la deuda por el valor de la cerveza que se habían tomado, y que el propietario del pub aceptaba porque confiaba en la palabra de su cliente de muchos años. Lo más sorprendente, y la clave de todo esto, es que más tarde el propietario del pub acudía a alguno de sus proveedores y le pagaba con el pagaré recibido de su cliente, que el proveedor aceptaba porque confiaba en el buen juicio del propietario del pub. Así, en Irlanda se creó entonces un sistema monetario alternativo a las monedas y billetes que acuñaba el Banco Central irlandés, un sistema que funcionaba porque los ciudadanos confiaban en la firma de los demás. Cuando los bancos volvieron a abrir muchos meses después, todos esos pagarés se convirtieron en dinero ortodoxo y el sistema económico del país no sufrió mayores daños. Y no lo hizo porque en el fondo el valor del dinero —que en realidad es más una unidad de medida que una mercancía en sí: la expresión “un euro” es equivalente a “un metro” o “un centímetro” porque fija una manera de medir arbitraria pero estándar— no depende de lo que diga un gobierno o siquiera un emisor informal, sino de la confianza con que un ciudadano acepte la palabra de otro y, más crucialmente, un tercero lo haga también. Yo le pago a mi dentista con dinero y este lo acepta porque sabe que el puesto del mercado en el que compra la carne también lo aceptará.

Una historia compleja

La historia que cuenta Dinero es mucho más compleja, rica y asombrosa que estos retazos. El centro del libro consiste en tratar de responder a una pregunta simple pero imposible, “¿qué es el dinero?”, que tiene consecuencias que llegan, por supuesto, hasta la crisis económica que estalló en 2008.

El dinero es una tecnología social cuya importancia se basa en algo mucho más complejo: la confianza

En parte se debió, dice Martin, a nuestra deficiente comprensión del dinero y de la idea de que casi todas las cosas que se emprenden lo hacen a crédito, con intermediarios bancarios y con la confianza como punto de partida. Pero todo está interrelacionado: las cuitas de los reyes medievales para empobrecer a sus siervos manipulando el valor de las monedas y el nacimiento de los bancos tal y como los entendemos hoy en la Italia del siglo XVI, la creación del Banco de Inglaterra en el siglo XVII como fruto de una lucha feroz entre los padres del liberalismo y la monarquía, con una mezcla de intereses públicos y privados del que son herederos los bancos centrales modernos. Y también, por traerlo a la España actual, la venta de productos financieros enormemente complejos como las preferentes a clientes ignorantes por parte de comerciales de oficinas bancarias que abusaron de la confianza que se tenía en ellos.

El libro de Felix Martin no sostiene tesis enteramente novedosas, pero su talento para exponer pasajes brillantes y elocuentes de la historia del dinero hace de este libro una lectura extraordinaria.

Dinero. Qué es, de dónde viene, cómo funciona
Dinero. Qué es, de dónde viene, cómo funciona
Felix Martin
Traducción de Albino Santos Mosquera
RBA, Barcelona, 2016, 462 págs.