14/12/2019
Economía

La desdicha de ser joven y (no) trabajar en España

El empleo parcial no deseado y la sobreformación, además del paro, marcan a la mayoría de los jóvenes españoles

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Paro, empleo a tiempo parcial no deseado y sobreformación para el puesto de trabajo que ocupan. Este es el retrato que dibujan los datos sobre las condiciones de trabajo de muchos jóvenes españoles. Una imagen que saca los colores y evidencia que ser joven y entrar o permanecer en el mercado laboral español no es fácil, tanto si se compara con el resto de trabajadores del país como respecto a la media de los jóvenes europeos. Y eso sin contar con que el 28,5% de los jóvenes españoles que tienen entre 15 y 29 años ni estudian ni trabajan.

El paro juvenil ha caído en España los dos últimos años, pero aún está a la cabeza del ranking europeo. El 49,4% de los jóvenes que tienen hasta 25 años se encontraban en paro en junio de este año, según las estadísticas sobre mercado laboral de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esta tasa es la más alta de los países desarrollados, junto con la de Grecia, un país que está en peor situación económica que España y que tiene un desempleo juvenil del 49,7%.


La Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE) del tercer trimestre de este año rebaja el paro de los jóvenes españoles al 48%, un valor que ha caído respecto al punto más bajo de la crisis: al acabar 2013 el paro juvenil era del 55,1%. Pero el porcentaje de jóvenes desempleados en España es todavía 30 puntos mayor que la media de los 34 países de la OCDE. En naciones como Francia, Portugal e Italia la tasa de paro de los más jóvenes es del 24,1%, 33,1% y 42,2% respectivamente. Entre los que tienen tasas de paro juvenil más bajas están Alemania (7,1%) y Dinamarca (11,2%), según la OCDE. Y en los países del euro es del 22,5%.

El INE publicó en noviembre el informe sobre el “Decil de salarios del empleo principal” en 2014. Sus conclusiones, basadas en 30.000 encuestas, confirman la relación directa que hay entre la edad, el sueldo del trabajador y su formación. Dejando aparte el grupo de edad entre 16 y 24 años recién incorporado al mercado de trabajo —que tienen salarios un 45% por debajo de la media global de 1.881 euros mensuales—, el siguiente escalón analizado corresponde a los que tienen entre 25 y 34 años. Para ellos, el sueldo medio es de 1.576 euros, un 16% menor que la media de trabajadores. En cambio, los trabajadores mayores de 45 años tuvieron un salario bruto algo por encima de los 2.000 euros.

Abocados al tiempo parcial

Otro problema que atañe a los jóvenes es el trabajo a tiempo parcial no deseado. Según la OCDE, el 23,8% de los jóvenes (hasta 25 años) que trabajan en España lo hacen a tiempo parcial de forma involuntaria. Solamente Italia, con el 25% de jóvenes que se ven obligados a trabajar a tiempo parcial al no encontrar un empleo a tiempo completo, supera a España. En países cercanos como Francia, Portugal y Reino Unido esa tasa está por debajo de la mitad de la española: 11,9%, 11% y 9,8% respectivamente. Solo Suecia (20,4%) y Australia (19,2%) se acercan a las tasas de España e Italia en trabajo a tiempo parcial no deseado.

El paro juvenil ha caído en España los dos últimos años, pero continúa a la cabeza del ranking europeo 

La formación ha sido un ascensor social para mejorar el estatus laboral y el salario. A largo plazo supone una cierta prima en forma de mayor sueldo y menor tasa de paro. Pero muchos trabajadores, y sobre todo los más jóvenes, se topan con un problema de sobreformación porque su nivel educativo está por encima del trabajo que ocupan. En España el 27% de los trabajadores está sobreformado, según el informe “Los retos en materia de competencia de la población adulta”, presentado en octubre por la Fundación Bofill y realizado a partir de una macroencuesta de la OCDE. El porcentaje español de trabajadores sobreformados solo está por debajo de países como Rusia (alrededor del 40%), Corea del Sur (33%) y Japón (30%), mientras que en Francia o Italia los trabajadores sobreformados rondan el 20% y a la cola se sitúan Suecia y Países Bajos, en el entorno del 15%. Entre los 25 y los 30 años de edad la tasa de sobreformación en España roza el 30%. Para los que tienen entre 50 y 55 años supera ligeramente el 20% y cae por debajo de este umbral para los que tienen de 55 a 60 años.

En España el 42% de los trabajadores que tienen un nivel de estudios más bajo ganó menos de 1.221 euros mensuales, según el INE. Entre quienes completaron su formación hasta secundaria o equivalente el porcentaje de salarios por debajo de 1.221 euros cayó al 35,5%. Y entre los que tienen estudios superiores, solo el 18,4% ganó menos de esa cantidad. En sentido contrario, casi la mitad de los asalariados que cuentan con una titulación superior ganó más de 2.173 euros al mes en 2014. Pero únicamente el 19,7% de los que tenían estudios medios y el 10,8% con nivel de estudios bajos sobrepasaron ese nivel salarial.

Una relación inversa

Eurostat lleva años publicando los datos que acreditan que cuanto mayor es la formación más baja es la tasa de paro. Las últimas cifras —correspondientes a diciembre de 2014— evidencian que frente a una tasa de desempleo general en España del 23,7%, el paro era del 13,8% entre los universitarios, subía al 21,6% entre los que tenían estudios medios y se disparaba al 31,4% para aquellos con un nivel inferior de estudios. Esta ciscunstancia favorece a los jóvenes, pues, aunque estén sobreformados, en general su formación es mayor (un tercio de ellos tienen estudios superiores). La relación inversa entre paro y formación se produce en todos los países, según los datos de Eurostat.

Marcharse fuera es una válvula de escape para los trabajadores: 78.785 españoles se fueron del país en el año 2014

La gran diferencia está en que los países centrales europeos tienen una tasa de desempleo inferior a la mitad de la española. En Francia, por ejemplo, la tasa de paro de los trabajadores con estudios superiores es del 5,8% (10,3% la general) y la de los que tienen estudios de Primaria, del 14,8%. La misma proporción se da en países con pleno empleo como Reino Unido, donde la tasa de paro general es del 5% (2,7% para quienes tienen estudios superiores) y del 8,4% para quienes solo tienen estudios primarios.

Marcharse fuera sigue siendo una válvula de escape para muchos trabajadores: el año pasado 78.785 españoles abandonaron el país, según el INE. La mayoría tenían entre 25 y 44 años. Los principales países receptores de emigrantes españoles fueron Reino Unido, Francia, Ecuador y Alemania. En el caso de Ecuador se trata, fundamentalmente, de población no nacida en España o de menores de 15 años, lo que indica una migración de retorno de ecuatorianos de origen junto a sus hijos nacidos en España.