19/5/2022
Política

La esperanza de gobernar salva a Sánchez

Algunos barones rechazan un posible pacto con Podemos y se decantan a favor de una repetición de las elecciones en primavera

AHORA / Rosa Paz - 23/12/2015 - Número 15
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La esperanza de gobernar salva a Sánchez
Sánchez, rodeado de los miembros de la ejecutiva en la noche electoral. J.j. guillen / EFE
Como los sondeos de los últimos días vaticinaban un pésimo resultado para el PSOE —se hablaba de que podía ser tercera fuerza por detrás de Podemos y quedarse con 80 escaños—, algunos dirigentes socialistas críticos con su líder, Pedro Sánchez, estaban preparando las exequias. De haber acertado las encuestas podía haber anunciado su dimisión la misma noche del domingo. De hecho, el panorama era tan incierto que el secretario general del PSOE tenía preparados tres discursos para las tres posibles situaciones: la derrota sin paliativos, la victoria o lo que ocurrió, que garantizó la segunda posición con 90 escaños, 20 menos que en 2011, y con solo el 22% de los votos.

Pactar o no con Podemos

Pero lo que le ha salvado a Sánchez es la esperanza de muchos socialistas de que en alianza con Podemos e IU, y con el apoyo de algún otro grupo parlamentario, puedan gobernar y desalojar al PP del poder. Al fin y al cabo, gobernar es el objetivo de todos los partidos y suele ser el mejor aglutinante para acabar con los desafectos y las divisiones internas.
 
Esa es, no obstante, una sensación volátil, porque es una hipótesis que no comparten todos los dirigentes, especialmente algunos barones territoriales que creen que el PSOE no puede pactar con Podemos, porque consideran inasumible el programa del partido de Iglesias en aspectos como “la autodeterminación de los pueblos de España”. Piensan, además,

La caída a 90 escaños y al 22% de los votos demuestra que el firme suelo electoral del PSOE no existe

que por mucho que negocien con ellos no estarán dispuestos a renunciar a puntos como ese porque donde han sacado mejor resultado es en territorios como Cataluña, Galicia y el País Vasco, donde ese discurso los impulsa frente a fuerzas independentistas como EH Bildu en Euskadi y ERC y Democràcia y Llibertat (CDC) en Cataluña.

Los debates internos giran y girarán en torno a esas negociaciones que se van a dar a varias bandas para formar gobierno. Hay unanimidad entre los barones y los dirigentes socialistas en que lo normal es dejar que el PP intente formar gobierno, ya que es la fuerza más votada y le saca 33 escaños al PSOE, y, más importante, también parece que hay consenso sobre la negativa a facilitar la investidura de Rajoy, “pese a las presiones que nos van a hacer”. Están en contra de la gran coalición y también de abstenerse para facilitar la investidura. “Eso sería firmar nuestra sentencia de muerte como partido.” Así que la mayoría de los consultados se muestran partidarios de que gobierne el PP si puede y si no de que se repitan las elecciones. Dirigentes de gran influencia en el partido como la andaluza Susana Díaz, el asturiano Javier Fernández, el extremeño Guillermo Fernández Vara y el castellano-manchego Emiliano García Page estarían en estas posiciones.

Sánchez quiere un congreso

Sánchez, que ha conseguido salir vivo de estas elecciones, ha optado por convocar el congreso del PSOE para la próxima primavera y por presentarse a la reelección. Es una manera de buscar la reafirmación de su liderazgo con el refrendo de  la mayoría de su partido y de dar la oportunidad a sus rivales internos para que le disputen la secretaría general.

Algunos dirigentes, no obstante, creen que el congreso debería hacerse en febrero, ante la eventualidad de que en mayo se repitan las elecciones generales y para que se contemple la posibilidad de que el partido decida si Sánchez tiene que repetir como candidato o no. Porque incluso dirigentes que siempre han apoyado al actual secretario general creen que si hay “segunda vuelta” electoral, el partido tiene que replantearse si vuelve a concurrir con el mismo candidato o si le conviene cambiar para tratar de mejorar el resultado. “Podemos no ha podido con nosotros ahora, pero puede conseguirlo en primavera”, opinan algunos.

Con todo, a muchos socialistas el resultado del domingo les parece que “no fue tan malo” dadas las circunstancias, aunque demuestra de nuevo que el supuestamente firme suelo electoral del PSOE no existe. El peor resultado que obtuvo Felipe González en los 20 primeros años de la democracia fue de 118 escaños en las elecciones constituyentes de 1977.

La bajada a la cuarta posición pone en evidencia el grave problema de los socialistas en Madrid

Alfredo Pérez Rubalcaba bajó a 110 en 2011, pero el domingo los socialistas perdieron 20 escaños más. Nunca antes, sin embargo, en la competición había habido tantos contendientes electorales con posibilidades de obtener un buen resultado. Todos, además, dicen en el PSOE, buscaban votos en sus caladeros, tanto Podemos —su rival directo— como Ciudadanos.

El PSOE recuperó el domingo su condición de primera fuerza en Andalucía y Extremadura, pero se hundió en Madrid y en Cataluña. “Está claro que Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha no tienen nada que ver electoralmente con el resto de España”, dicen.
 
La derrota madrileña demuestra el grave problema que tiene el PSOE en esa comunidad y en esa federación del partido: ha quedado cuarto, por detrás de PP, Podemos y Ciudadanos, y ha perdido cuatro escaños, de manera que se quedan fuera dirigentes como Eduardo Madina, Ángeles Álvarez y José Enrique Serrano, y entran los dos controvertidos fichajes de Sánchez: la excomandante Zaida Cantera e Irene Lozano. Este es un dato que duele en el PSOE y que costará que le perdonen a su líder.
 
En Cataluña, uno de los graneros de voto socialista, junto a Andalucía, y donde la candidata era Carme Chacón, el PSC ha perdido seis escaños, cinco de ellos en Barcelona, y ha pasado a ser la tercera fuerza, por detrás de En Comú Podem (Podemos, ICV, Colau) y de ERC.

Tampoco le ha ido bien en la Comunidad Valenciana, donde han perdido tres escaños a pesar de haber recuperado el gobierno autonómico en mayo.