19/6/2019
Política

El choque entre Iglesias y Errejón emerge en su peor momento

Las diferencias entre duros y moderados han surgido por la negociación con el PSOE

AHORA / Jacobo Pedraza - 11/03/2016 - Número 25
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El choque entre Iglesias y Errejón emerge en su peor momento
Los dos líderes de Podemos. BALLESTEROS / EFE
Los problemas internos de Podemos no parecían tener, hasta hace unos días, una repercusión seria en su posición negociadora. Poco habían influido las renovaciones orgánicas emprendidas en Galicia, La Rioja, País Vasco y Cantabria. Pero desde hace algo más de una semana han surgido voces, con autoridad moral propia y que se tienen por aliadas, que pedían mayor voluntad de entendimiento con el PSOE de Pedro Sánchez. La moderada y serena de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la más crítica y decepcionada del exfiscal jefe anticorrupción y antiguo eurodiputado de Podemos, Carlos Jiménez Villarejo, que pedía una abstención para desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa sin más dilación. La guinda la puso el pasado lunes la dimisión del secretario de organización de Podemos en la Comunidad de Madrid, Emilio Delgado, hombre de confianza de Íñigo Errejón, a la que siguió el miércoles la de otros nueve miembros del consejo de Madrid, entre ellos Clara Serra, secretaria de igualdad. Delgado cargó contra Luis Alegre, fundador de Podemos y secretario regional, muy cercano a Pablo Iglesias.

La pugna dejaba patentes las diferencias entre familias supuestamente afines del partido, las de Iglesias y Errejón, divididas en un momento delicadísimo por las negociaciones para llegar a un pacto de gobierno con los socialistas.

Iglesias quiere elecciones

Se sabía que en Podemos existen dos grupos, uno próximo a Iglesias y otro más identificado con Errejón. Los primeros alaban su beligerancia en el debate de investidura y su defensa casi inamovible de planteamientos como el derecho de autodeterminación. Creen que no hay que ceder ante Sánchez porque en un supuesto de reedición de elecciones Podemos saldría fortalecido y tendría todavía más capacidad para imponer sus posiciones. Es un escenario que comparten con Anticapitalistas, la facción del eurodiputado Miguel Urbán y de la portavoz en el Parlamento andaluz, Teresa Rodríguez, que apuesta por descartar el pacto con el PSOE (por ahora) y prepararse para unas elecciones “acumulando más fuerza social y electoral”. Consideran importante atraer a la Unidad Popular de Alberto Garzón, cuyo millón de votos garantizaría muchos escaños que actualmente van a parar a PP y PSOE. Garzón está por el frente de izquierdas, no quiere saber nada del PSOE si va con Ciudadanos y critica la moderación política de Podemos, porque cree que vende sus ideas por votos. Las nuevas elecciones permitirían, a su juicio, arrebatarle al PP la mayoría absoluta en el Senado, clave para la reforma constitucional.

Errejón, crecer en la oposición

Errejón es el principal artífice de esa moderación, como secretario de política y campaña de Podemos. Como autor del programa para las generales, es responsable de la sustitución de la renta mínima universal (para todos) por las rentas garantizada y complementaria (para hogares con muy pocos ingresos) y de que no figurasen las palabras “nacionalizar” para sectores estratégicos ni “impago” o “auditoría” para la deuda. Así se acercaron a “la centralidad del tablero” y lograron situarse a 300.000 votos del PSOE. Su grupo entiende que hay que buscar un entendimiento con Sánchez (no con Albert Rivera), para lo cual haría falta rebajar el tono y estar dispuesto a hacer renuncias en la negociación. En última instancia no descartan una abstención y condicionar un gobierno socialista desde sus escaños parlamentarios. Creen que Rajoy no puede seguir más tiempo como presidente, pero su visión no tiene la bisoñez que algunos les imputan. Ven más fácil fagocitar al PSOE desde la oposición en el Congreso que en unas elecciones en junio.

Las diferencias se han abierto paso, con gran ruido mediático, en un momento en que el PSOE y Ciudadanos, como una seudocoalición, están moviendo ficha para hablar con todos los partidos (PP incluido) y parecen tener la batuta de la negociación, sobre todo Rivera, que como señala el propio Errejón “está desplazando al PSOE” hacia su terreno.

A Errejón se le atribuye la moderación del programa y la defensa de la abstención en la investidura de Sánchez

Podemos aún debate si pedirle el acta de diputado autonómico a Delgado, el origen del conflicto por sus críticas a la “ausencia de dirección política”, en referencia a la escasa presencia de su secretario general, Luis Alegre. Delgado sigue siendo militante de Podemos. Errejón califica a Delgado como “un gran diputado” y asegura que de momento “no está encima de la mesa exigirle el acta”. El ruido mediático que rodea a la organización se completa en Cataluña. Podem está descabezado  desde octubre y la dirección estatal ha preferido aguardar a los primeros movimientos de Ada Colau para renovar sus cargos. Albano-Dante Fachin, diputado en el Parlament, reclama un debate sobre si es correcto que un partido que proclama la plurinacionalidad y el derecho de autodeterminación no conceda autonomía a sus órganos territoriales, esté o no Colau en ese proyecto. Más de 40 círculos catalanes han pedido una asamblea ciudadana (un congreso) para renovarse. Si llegan a 53 el partido se verá corregido por su militancia y tendrá que aceptar esta medida.